lunes, marzo 13, 2006

crítica Oxhide

No más de 25 tomas tiene este film oriental que debe su título a las marcas presentes en los cueros de vaca que el protagonista masculino utiliza para confeccionar carteras para dama.
No más de dos o tres planos distintos en cada toma y sin mover un ápice la cámara, hacen que el estático relato sea un verdadero tour de force para el público desprevenido, y lo más parecido a un ejercicio de aguante cinéfilo para los que estábamos más o menos avisados de que venía la cosa. ¿Heterodoxia? ¿Experimentación? Ok, bienvenida. Me voy a ver una de John Huston y vuelvo.
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Castelo