viernes, marzo 10, 2006

crítica Dark Horse

Delirio en blanco y negro para una pelìcula que amenaza ser con parte de lo mejor de este festival. Un tío que se gana la vida pintando graffitis románticos a pedido pero que soluciona sus problemas con ayuda de la buena suerte y nada màs que eso. Un gordo fanático del arbitraje al que todos le dicen "Abuelo", y una madre e hija disfuncionales como las gaseosas con ron y los hongos alucinógenos.
Fotografía merecedora de todos los premios posibles, y un cast jarmushchiano mejor que Daniel Hendler y todos sus clones rioplatenses. Imperdible.
* * * *

Castelo